· La prueba argentina se está convirtiendo para los corredores de América Latina en el mejor escaparate al mundo y a los equipos del WorldTour
· Gracias a sus buenos resultados en la última edición, corredores como Dani Díaz, Fernando Gaviria y Rodrigo Contreras han podido cruzar el Atlántico para correr en Europa “Muchos son los llamados, pero pocos los elegidos”.
Esta frase bíblica tiene validez en casi todas las facetas de la vida, pero también en el ciclismo. Porque en los cinco continentes son muchos los jóvenes corredores que sueñan con llegar al profesionalismo y poder correr algún día en un equipo del World Tour, aunque son muy pocos los que lo consiguen.
Gracias al Tour de San Luis, sin embargo, algunos ciclistas latinoamericanos han podido conseguir la ‘tierra prometida’. Que se lo digan, si no, a los colombianos Fernando Gaviria y Rodrigo Contreras, quienes tras destacar en la pasada edición, defienden ahora los colores del poderoso Etixx-Quick Step. Por no hablar de Dani Díaz, el dos veces ganador de la carrera -2013 y 2015- y quien gracias a su último triunfo también ha saltado el Atlántico para defender los colores del Delko-Marseille. “Sin el Tour de San Luis, creo que no hubiera tenido esta oportunidad”, reconoce abiertamente el argentino.
No son los únicos. Tras un cuarto puesto en 2010 –a 1:37 de Nibali-, el argentino Ignacio Pereyra pudo fichar por el Jamis norteamericano. El colombiano Janier Acevedo, octavo en 2013, fichó por el Garmin tras su actuación en San Luis. Otro tanto se puede decir del argentino Josué Moyano, a quien le echó el ojo el Caja Rural tras su tercer puesto en 2011.
En sólo 9 años de vida –la próxima será la décima edición-, el Tour de San Luis ha conseguido la categoría 2.1 en el calendario de la Unión Ciclista Internacional. Ninguna otra prueba de América Latina tiene este rango y en todo el continente americano sólo el Tour de California, el Tour de Utah y el USA Pro Challenge, las tres en suelo estadounidense, le superan con la categoría 2.HC. El Tour de Alberta, en Canadá, tiene su mismo nivel: 2.1. De esta forma, para muchos corredores sudamericanos el Tour de San Luis se ha convertido en el mejor escaparate y trampolín para asomarse al mundo, ya que es una prueba en la que pueden competir con equipos y ciclistas de la máxima categoría, en recorridos selectivos, donde importa más la fuerza y la forma que la técnica, y ante la opinión pública mundial, porque periodistas especializados de todo el mundo se dan cita anualmente en esta provincia argentina.
El caso quizás más evidente y próximo de que en San Luis los sueños se pueden convertir en realidad es el de Fernando Gaviria, que batió dos veces seguidas a Mark Cavendish en la pasada edición. Muchos equipos le seguían la pista con anterioridad por su juventud y por sus éxitos tanto en ruta como en pista, pero sus dos triunfos sobre el británico, primero en Villa Mercedes y luego en Juana Koslay, convencieron a los responsables del Etixx- Quick Step de que era una apuesta segura y de que puede ser el velocista del futuro.
Tampoco pasó desapercibida la actuación del también colombiano Rodrigo Contreras, quien con sólo 20 años finalizó quinto de la general y mejor joven. ¿Quién o quiénes se lucirán este año? ¿Quién o quiénes aprovecharán esta vez la oportunidad? No se sabe, pero lo que es seguro es que en enero las miradas y la atención de los representantes de corredores y managers de equipo, además de los aficionados del mundo entero, estarán otra vez puestas en San Luis.
fuente: Prensa Tour de San Luis - Josu Garai - Andrea Agostini